La biofarmacéutica española presenta en San Francisco una robusta estrategia de I+D respaldada por el éxito de sus tratamientos biológicos y una sólida posición financiera.
SAN FRANCISCO / BARCELONA – En el marco de la 44ª edición de la J.P. Morgan Healthcare Conference, Almirall ha reafirmado su posición como referente global en dermatología médica. Carlos Gallardo, CEO y presidente de la compañía, ha desglosado una hoja de ruta marcada por la innovación en enfermedades de alta necesidad no cubierta y un crecimiento sostenido que apunta a un incremento de ventas de doble dígito (CAGR) hasta 2030.
Un «pipeline» en ebullición: De la alopecia a la dermatitis
La compañía está aprovechando su músculo financiero para alimentar una cartera de I+D diversificada. El objetivo para finales de 2026 es alcanzar los seis ensayos clínicos de Prueba de Concepto (PoC), un hito histórico para la firma.
Los frentes abiertos más relevantes incluyen:
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Hidradenitis Supurativa (HS): Avances con un anticuerpo monoclonal (anti-IL-1RAP).
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Alopecia Areata: Desarrollo de una proteína de fusión mutante (IL-2muFc).
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Dermatitis Atópica (DA): Expansión del uso de lebrikizumab hacia patologías como el eccema numular y el avance de un anticuerpo biespecífico a Fase I.
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Psoriasis: Consolidación de tildrakizumab como tratamiento de referencia en placas moderadas a graves.
Resultados financieros
El éxito comercial de sus productos estrella (Klisyri®, Wynzora® y Seysara®) y, especialmente, de su cartera de biológicos, permite a Almirall reinvertir con fuerza en ciencia.
«Nuestra ejecución comercial y la fortaleza en Europa nos permiten alcanzar más de 800 millones de euros en ventas máximas combinadas entre nuestros biológicos para dermatitis y psoriasis», destacó Jon Uguzne Garay, CFO de la compañía.
Un futuro basado en la «Dermatología Médica Pura»
Karl Ziegelbauer, Chief Scientific Officer, subrayó que la capacidad de Almirall para generar innovación reside en su dominio de toda la cadena de valor de la I+D. Al enfocarse exclusivamente en la piel, la compañía logra una caracterización tisular más precisa, permitiendo que activos que antes eran promesas tecnológicas se conviertan ahora en soluciones tangibles para pacientes que no lograban controlar su enfermedad con tratamientos convencionales.
Con esta estrategia, Almirall no solo busca curar la piel, sino transformar el estándar de cuidado global, asegurando su relevancia en el arco parlamentario de la salud internacional.