Con el avance de la imagen no invasiva, el enfoque diagnóstico de los tumores cutáneos está cambiando. Los procedimientos de alta resolución permiten una evaluación en tiempo real, mientras que la histología sigue proporcionando información sobre el grado, la etapa y la caracterización molecular.
En KoPra 2026, el Prof. Thomas Dirschka y la Prof. Julia Welzel discutieron el papel de la histología frente a los procedimientos de imagen no invasivos en la oncología dermatológica. El enfoque se centró en si la biopsia histológica sigue siendo el estándar de referencia indispensable o si la imagen moderna puede aportar información complementaria en situaciones seleccionadas.
Histología como estándar de referencia
Hubo consenso en que la histología sigue siendo el estándar de referencia diagnóstico. Es un procedimiento establecido, altamente estandarizado, con alta resolución celular y una amplia base de evidencia. Mediante tinciones histológicas, así como análisis inmunohistoquímicos y moleculares, es posible una caracterización detallada del tumor, incluyendo el recuento de mitosis, el grado exacto y parámetros relevantes para la estadificación.
Al mismo tiempo, se señalaron limitaciones estructurales. La exéresis de la muestra es invasiva y ofrece una instantánea ex vivo bidimensional. Las observaciones seriadas de seguimiento son limitadas. Especialmente en el caso de queratosis actínica con carcinomatosis de campo o bajo terapia tópica, se requieren controles repetibles que solo pueden realizarse de manera limitada histológicamente. Además, la evaluación cuantitativa de la evolución sigue siendo limitada.
Espectro metodológico de la imagen no invasiva
Como métodos complementarios, se presentaron la microscopía láser confocal in vivo y ex vivo, la tomografía de coherencia óptica dinámica (D-OCT) y la tomografía de coherencia óptica de campo lineal (LC-OCT). El enfoque se centró en la LC-OCT in vivo, en parte en combinación con inteligencia artificial.
LC-OCT permite una representación en tiempo real de alta resolución de la epidermis y la dermis superior. La profundidad de penetración es de aproximadamente 400 a 500 µm. Sin embargo, no se pueden detectar de manera fiable estructuras tumorales más profundas o subcutáneas, lo que supone una limitación importante, especialmente en tumores nodulares o infiltrantes.
Para apoyar el diagnóstico del carcinoma basocelular, se dispone de un sistema de IA con marca CE. En el estudio presentado, se informó de una alta capacidad diagnóstica con un área bajo la curva del 98,8 %. Además, se presentaron enfoques asistidos por IA para la cuantificación de atipias y la determinación de puntuaciones en queratosis actínicas, que permiten una evaluación más objetiva de la evolución.
Monitoreo y caracterización de lesiones sospechosas
Los métodos no invasivos proporcionan resultados inmediatos y permiten exámenes repetidos durante el seguimiento. También facilitan la caracterización de lesiones clínicamente difíciles de clasificar. Permiten monitorizar tratamientos tópicos en carcinomas basocelulares superficiales, enfermedad de Bowen o queratosis actínicas.
Otra aplicación es la estimación preoperatoria de los márgenes tumorales. En casos prácticos se ha demostrado que, con LC-OCT y dermatoscopia digital, es posible delimitar áreas marginales, confirmándose posteriormente mediante histología un resultado R0.
Dependencia del usuario y limitaciones técnicas
La imagen no invasiva depende del usuario. Se requiere experiencia en la adquisición e interpretación de imágenes. En zonas anatómicamente complejas o curvas, como la nariz, la hélice o los párpados, el manejo del dispositivo manual LC-OCT resulta técnicamente exigente. La evaluación de los márgenes tumorales, especialmente en carcinomas basocelulares, puede ser un proceso que consume tiempo.
También la cooperación del paciente influye en la calidad del examen. Los artefactos de movimiento, las hiperqueratosis con atenuación de la señal, así como las úlceras, costras o lesiones inflamatorias pueden limitar la evaluación.
Discrepancias entre IA y histología
Desde el punto de vista diagnóstico, la LC-OCT sigue siendo un método complementario. No permite realizar análisis inmunohistoquímicos o moleculares, ni recuentos de mitosis o gradación precisa. La marca CE se limita actualmente al apoyo diagnóstico del carcinoma basocelular.
Los sistemas de inteligencia artificial tampoco son infalibles. Se presentaron discrepancias entre predicciones de IA y diagnóstico histológico, como la clasificación errónea de una hiperplasia de glándulas sebáceas o la identificación incorrecta de un nódulo clínicamente benigno como carcinoma basocelular. Estos ejemplos subrayan la necesidad de confirmación histológica en lesiones sospechosas.
Métodos complementarios en la práctica clínica
La discusión dejó claro que no se trata de elegir entre uno u otro. Para el diagnóstico definitivo, la estadificación y la caracterización molecular, la histología sigue siendo indispensable. Sin embargo, la imagen no invasiva, especialmente la LC-OCT con apoyo de IA, puede aportar información complementaria para la toma de decisiones clínicas, el seguimiento del tratamiento y la planificación preoperatoria.
Es necesaria una selección cuidadosa de las indicaciones, teniendo en cuenta las limitaciones metodológicas, en particular la profundidad de penetración limitada y la dependencia del usuario. En centros especializados, la imagen no invasiva no reemplaza la confirmación histológica, pero puede ser un complemento útil en situaciones seleccionadas.