Las enfermedades inflamatorias de la piel a menudo presentan características clínicas e histológicas superpuestas.
Estas patologías afectan aproximadamente al 20-25% de la población y continúan siendo un desafío tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. A pesar del aumento de terapias dirigidas, la respuesta individual sigue siendo impredecible, tanto en pacientes sin tratamiento previo como en aquellos con pérdida secundaria de eficacia. En KoPra 2026, el Dr. Benjamin Klein, del Hospital Universitario de Leipzig, mostró cómo estas enfermedades pueden estratificarse molecularmente mediante perfiles inmunológicos basados en la transcripción, destacando su relevancia para la medicina de precisión.
Módulos inmunológicos como base molecular
Diversos estudios han vinculado ejes de citocinas específicos con distintas patologías, como la interleucina (IL)-4 y IL-13 con la dermatitis atópica o la IL-17 con la psoriasis. Sin embargo, hasta ahora faltaba un enfoque integrador que permitiera comparar y sistematizar estos mecanismos a nivel molecular entre pacientes.
En este contexto, la psoriasis muestra una clara dominancia de IL-17, mientras que las formas de lupus cutáneo presentan una firma predominante de interferón tipo I. Incluso casos clínicamente ambiguos o de difícil clasificación histológica pueden diferenciarse a nivel molecular.
El lupus cutáneo como ejemplo de terapia basada en el perfil inmunológico
El Dr. Klein ilustró la relevancia clínica de este enfoque mediante el lupus eritematoso cutáneo (LEC). Subtipos como el lupus eritematoso cutáneo subagudo (LEC-SA), el lupus eritematoso discoide (LED) o el LEC tumido muestran una activación marcada de interferón tipo I.
A partir de este conocimiento, se plantean estrategias terapéuticas dirigidas a IFNAR (receptor de interferón alfa/beta), como el uso de Anifrolumab, o intervenciones en la vía de señalización JAK-STAT, que actúan sobre este eje fisiopatológico.
Transcriptómica de célula individual para identificar no respondedores
Datos no publicados sobre transcriptómica de célula individual en biopsias cutáneas bajo tratamiento con hidroxicloroquina evidenciaron diferencias específicas según el tipo celular en la actividad del interferón tipo I. En particular, células endoteliales y queratinocitos mostraron distintas puntuaciones en el módulo de IFN.
Un módulo de interferón elevado se asoció con mayor frecuencia a pacientes sin respuesta clínica, lo que sugiere que estos marcadores moleculares podrían ayudar a identificar de forma temprana a los no respondedores y predecir el fracaso terapéutico. La resolución a nivel de célula individual permite una caracterización más precisa de las vías implicadas frente a los análisis convencionales.
Perspectivas de la medicina de precisión en dermatología
Una de las principales conclusiones es la creciente relevancia de los enfoques moleculares en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades inflamatorias de la piel. Los perfiles inmunológicos basados en la transcripción pueden contribuir a una mejor comprensión de los mecanismos de la enfermedad y a una orientación terapéutica más individualizada.
Al mismo tiempo, se destaca la necesidad de disponer de biomarcadores validados y prácticos que permitan predecir de forma fiable la respuesta o el fracaso al tratamiento. En este sentido, la medicina de precisión en dermatología no solo implica el desarrollo de nuevos fármacos, sino también una mejor comprensión de los procesos inmunológicos subyacentes en cada paciente.