Expertos destacan como fundamental la formación de los profesionales sanitarios en el uso de la inteligencia artificial para aprovechar todas sus posibilidades. El potencial de la IA en el ámbito de la investigación clínica, así como en el diagnóstico y tratamiento de la osteoporosis, gracias a su capacidad para analizar grandes volúmenes de datos, ha sido el eje de la mesa ‘Reinventando el Futuro de la profesión sanitaria: IA en Tiempos de Transformación’, celebrada recientemente en el marco del XVI Congreso de la Sociedad Española de Fracturas Osteoporóticas (SEFRAOS), con la colaboración de Grünenthal.
En este contexto, el Dr. Iñigo Etxebarria, jefe de Servicio de Traumatología en el Hospital Alto Deba de Gipuzkoa, señala que “esta herramienta, cada vez más presente en la práctica clínica, ofrece nuevas posibilidades de forma continua”. Sin embargo, añade que, “como ocurre en muchos ámbitos de la medicina, las aplicaciones futuras en el campo de la osteoporosis aún son, en gran medida, desconocidas”.
En este contexto, el Dr. Iñigo Etxebarria, jefe de Servicio de Traumatología en el Hospital Alto Deba de Gipuzkoa, señala que “esta herramienta, cada vez más presente en la práctica clínica, ofrece nuevas posibilidades de forma continua”. Sin embargo, añade que, “como ocurre en muchos ámbitos de la medicina, las aplicaciones futuras en el campo de la osteoporosis aún son, en gran medida, desconocidas”.
La osteoporosis es una enfermedad crónica y silenciosa que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas. Además, el 90% de las fracturas se producen tras una caída. En este sentido, el 40% de los pacientes que sufren una fractura de cadera no pueden caminar sin ayuda un año después, y hasta un 80% presenta limitaciones en actividades cotidianas como conducir o hacer la compra. Asimismo, esta patología impacta significativamente en la calidad de vida, generando miedo a caídas, sensación de pérdida de autonomía, dificultades para realizar tareas domésticas o vestirse sin ayuda, e incertidumbre sobre el futuro. Las fracturas vertebrales pueden ocasionar dolor persistente y hasta un 46,6% de las personas con osteoporosis requiere cuidados profesionales o de familiares durante su recuperación.
Por su parte, Iñigo de Miguel, investigador IKERBASQUE en la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea, afirma que el uso de la IA en el ámbito sanitario es muy amplio: “abarca desde el triaje, tanto en urgencias como en atención ordinaria, hasta el diagnóstico y tratamiento de pacientes, incluyendo también el uso de IA generativa para la redacción de historias clínicas, la revisión de artículos científicos o el apoyo a la investigación en salud”.
No obstante, el experto considera imprescindible que los profesionales tengan en cuenta los posibles retos éticos y legales asociados al uso de la IA: “no es lo mismo utilizar IA generativa, como ChatGPT, para buscar información sobre un problema concreto, que emplear un sistema para tomar decisiones clínicas sobre un tratamiento. Tampoco es comparable consultar información general con introducir datos clínicos de un paciente en un sistema, lo que puede generar implicaciones en la protección de datos personales”.
Asimismo, destaca la necesidad de extremar la precaución en aspectos como la confidencialidad, especialmente cuando la IA se emplea en tareas de investigación o traducción. Por último, señala la complejidad de explicar decisiones basadas en IA y la presencia de posibles sesgos, lo que refuerza la importancia de contar con la implicación de los responsables de los centros sanitarios a la hora de seleccionar las herramientas a utilizar.