La fibrosis cutánea inducida por radiación es un efecto secundario relevante de la terapia oncológica. Un estudio realizado en Alemania identifica a Dickkopf-3 como el regulador molecular central de esta respuesta tisular.
La radioterapia constituye un pilar fundamental del tratamiento del cáncer. Más de la mitad de los pacientes oncológicos reciben radioterapia en algún momento de su enfermedad. Sin embargo, la radiación ionizante también puede dañar el tejido sano, siendo la piel especialmente vulnerable al encontrarse dentro del campo de irradiación.
Las reacciones cutáneas asociadas a la radioterapia abarcan desde inflamaciones agudas hasta fibrosis crónica, en la que el tejido funcional es sustituido por tejido conectivo rico en colágeno. Esto puede dar lugar a cambios estructurales permanentes, menor elasticidad cutánea, dolor y una reducción de la calidad de vida, además de dificultar otros abordajes terapéuticos.
Los mecanismos moleculares implicados en el desarrollo de la fibrosis cutánea inducida por radiación no se comprenden completamente. Una mejor caracterización de las vías de señalización subyacentes resulta clave para el desarrollo de estrategias preventivas y terapéuticas. En este contexto, investigadores del Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ) y del Hospital de la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich han analizado las bases moleculares de estas reacciones cutáneas, con resultados publicados en 2026 en la revista Signal Transduction and Targeted Therapy.
Vías de señalización asociadas a Wnt como base de los cambios cutáneos
El estudio se centró en la vía de señalización Wnt, implicada en la proliferación, diferenciación y regeneración celular. El análisis de muestras de piel humana, modelos tridimensionales y modelos murinos mostró que la radiación incrementa la expresión de Dickkopf-3 en los queratinocitos.
Los queratinocitos, principales células de la epidermis, desempeñan un papel clave en la barrera cutánea y en la respuesta al daño tisular. El aumento de Dickkopf-3 activó vías de señalización relacionadas con mayor producción de especies reactivas de oxígeno, proliferación celular y activación de fibroblastos, responsables de la formación de tejido cicatricial.
Cambios en el sistema inmune y reducción experimental de la fibrosis
Además de los efectos en las células estructurales, se observó la influencia de Dickkopf-3 sobre las células inmunitarias. En particular, se detectó una polarización de los macrófagos hacia un fenotipo pro-fibrótico, que favorece la inflamación, la activación de fibroblastos y la deposición de matriz extracelular.
Un hallazgo relevante fue que la inactivación genética de Dickkopf-3 en modelos murinos redujo significativamente la fibrosis cutánea inducida por radiación, sin afectar la sensibilidad de las células a la radiación.
Importancia de los resultados
El estudio identifica a Dickkopf-3 como un regulador molecular central en la fibrosis cutánea inducida por radiación y aporta nuevos conocimientos sobre los mecanismos celulares e inmunológicos implicados.
Según los autores, estos resultados refuerzan el papel de Dickkopf-3 como posible diana terapéutica para modular los efectos adversos de la radioterapia, con potencial relevancia también en otras enfermedades fibrosas crónicas.