La enfermería, un pilar estratégico para la sostenibilidad y la calidad del sistema sanitario
La Fundación Economía y Salud subraya el papel esencial de las enfermeras en la coordinación entre niveles asistenciales, la eficiencia económica y la sostenibilidad del sistema sanitario y social. En un contexto marcado por el envejecimiento poblacional y el aumento de la cronicidad, la enfermería debe entenderse como una inversión estratégica, no como un gasto.
La ratio actual de enfermeras en España es de 6,3 por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de la media europea (8,5). Para alcanzar ese estándar, el país necesitaría incorporar 100.000 profesionales adicionales.
Un sistema sanitario ante un desafío histórico
Este 12 de mayo se celebra el Día Internacional de la Enfermería, bajo el lema “Nuestras enfermeras. Nuestro futuro”. La situación actual confirma lo que ya advertía en 2015 el informe “La aportación enfermera a la sostenibilidad del sistema sanitario”: la enfermería es clave para garantizar la equidad asistencial y la sostenibilidad económica.
Diez años después, la evidencia es contundente: los sistemas que han apostado por el desarrollo competencial de sus enfermeras presentan mejores indicadores de salud y una gestión más eficiente.
Enfermería, eficiencia y sostenibilidad
Los datos recientes en España muestran que reforzar el papel de la enfermería en el seguimiento de pacientes crónicos y complejos:
mejora la continuidad asistencial,
reduce ingresos y visitas a urgencias,
optimiza el uso de recursos,
y favorece una atención más cercana y coordinada.
Cuando las enfermeras actúan con plena autonomía competencial, los resultados pueden ser comparables o incluso superiores a los modelos convencionales, con menores costes asociados.
Un cambio de modelo: de la reactividad a la proactividad
El sistema sanitario español sigue siendo reactivo y hospitalocéntrico. La transición hacia un modelo integrado y centrado en la persona requiere potenciar tres roles enfermeros fundamentales:
Enfermeras gestoras de casos — esenciales para la continuidad asistencial en pacientes complejos. Aunque reconocidas en estrategias autonómicas, no cuentan con una categoría profesional estatutaria a nivel nacional.
Enfermería de Práctica Avanzada (EPA) — clave para la sostenibilidad del sistema. Su desarrollo en España es desigual y carece de un marco regulatorio estatal.
Enfermería Basada en la Evidencia — un modelo transversal que reduce la variabilidad clínica y mejora la seguridad y eficiencia de los cuidados.
Una brecha estructural que amenaza la sostenibilidad
El informe “Situación actual y estimación de la necesidad de enfermeras en España” (Ministerio de Sanidad, 2024) revela un déficit estructural:
España: 6,3 enfermeras/1.000 habitantes
UE: 8,5 enfermeras/1.000 habitantes
Déficit estimado: 100.000 enfermeras
Tiempo para alcanzarlo al ritmo actual: 22–29 años
Además, la distribución territorial es desigual:
La Rioja: 0,90 enfermeras de Atención Primaria por 1.000 habitantes
Madrid, Ceuta y Melilla: 0,51
Esto compromete la equidad en el acceso a los cuidados.
El factor humano: una profesión al límite
La sostenibilidad también depende del bienestar profesional. Según el Ministerio de Sanidad:
40% de las enfermeras se plantea dejar la profesión en la próxima década.
92,7% lo haría por motivos profesionales.
62,4% por problemas de salud emocional.
55,2% denuncia falta de personal.
59,5% admite haber dejado de realizar cuidados necesarios por falta de tiempo.
La Fundación Economía y Salud insiste: la enfermería debe considerarse una inversión estratégica para garantizar la salud de la población y la eficiencia económica del sistema.
Un compromiso imprescindible para el futuro del SNS
Para asegurar la viabilidad del Sistema Nacional de Salud es necesario:
aumentar las plantillas,
reconocer y desarrollar las especialidades,
impulsar la práctica avanzada,
y dotar a las profesionales de tiempo y recursos suficientes.